Un agente de IA conversacional, no un árbol de decisiones. Conectado a tu catálogo real, con memoria entre mensajes, política de comisión configurada y control humano cuando hace falta. Hoy operando en inmobiliarias.
Cuatro escenarios que el agente resuelve en producción. Sin scripts, sin árboles. Memoria entre mensajes, lectura de intención, decisión sobre cómo responder.
Las inmobiliarias pierden plata en exactamente los mismos tres lugares. Repetir, dormir, repetir.
"¿Tenés algo en Pocitos hasta 250?", "¿Está disponible?", "¿Acepta perro?". Las mismas seis consultas, todos los días, ocupando a la persona que debería estar cerrando.
El 38% de los mensajes de WhatsApp llegan fuera de horario de oficina. Si contestás a las 9 de la mañana, ya hablaron con otras tres inmobiliarias.
Identificar la propiedad, mirar la política, responder con criterio, anotar el contacto. Por unidad. Para una respuesta que casi siempre es la misma.
Cada capacidad ya está implementada y testeada. Pasá el mouse para ver el detalle técnico.
Entiende mensajes ambiguos, fragmentados, con typos, sin tildes y con jerga local.
Si en el turno 1 mencionaste una zona y en el turno 4 sumás metros, el bot lo cruza.
Distingue inquilino, propietario, inversor, colega, post-venta y tasador. Cada uno con un flujo propio.
Tera y Notion se sincronizan cada hora. El bot no inventa nunca una propiedad.
Dormitorios, baños, m², precio + moneda, ID, zona, calle, tipo, estado.
Reconoce inmobiliarias, identifica la unidad y aplica tu regla de compartir según monto y categoría.
Si el bot no puede o no debe responder, te avisa por mail con contexto y queda en stand-by.
Recordatorios automáticos con ventanas de no-molestar. Insistente sin ser invasivo.
Antes de enviar cada mensaje, una capa de QA verifica que no se rompa ninguna regla del negocio.
El mensaje del cliente pasa por una pipeline auditable. En cada nodo, el bot puede pedir más info, escalar al humano o dejar el thread limpio para retomar después.
Seis integraciones nativas y en producción. Nada de "próximamente".
Métricas auditables, no estimaciones de marketing. Cada número se mide en el dashboard que recibe el dueño.
El bot atiende a las 11 de la noche y nos despierta a la mañana con leads ya calificados. Eso solo ya paga el sistema.
Las razones por las que los chatbots de inmobiliaria fracasaron — y por las que este no es uno de esos.
Conversa. Si el cliente cambia de tema a la mitad, lo sigue. Si manda una nota de voz, la procesa.
Lo que dijiste hace cinco turnos sigue cargado. No tenés que repetir presupuesto, zona ni cantidad de dormitorios.
Cada respuesta está atada al catálogo real, sincronizado. Si una unidad no existe, el bot no la ofrece.
Los libera de lo repetitivo. Para decisiones, escalado o trato premium, te pasa la pelota con todo el contexto.
El dueño controla qué se dice, qué nunca se dice, y quién accede al historial.
TLS 1.3 entre cada nodo y AES-256 en la base. Los mensajes nunca quedan en claro fuera de la sesión activa.
Vos definís qué nunca se dice. Frases prohibidas, datos sensibles, política de precios — todo se aplica antes de cada respuesta.
Toda conversación queda registrada en tu base. Auditás cuándo querés, exportás cuando quieras, y borrás lo que no necesites.
Reservá una demo de 20 minutos. Te mostramos el agente funcionando con un catálogo de prueba con tus propiedades, y al día siguiente recibís una propuesta económica a medida del tamaño de tu operación.
Si querés profundizar en algo que no está acá, lo charlamos en la demo.
20 minutos. Sin compromiso. Te mostramos el agente funcionando con propiedades reales y al día siguiente tenés una propuesta a medida.
Si preferís hablar antes de escribir, mandanos un mensaje directo. Si querés que nos preparemos para la demo con datos concretos, llená el formulario.